miércoles, 6 de julio de 2011

y luego dirás que las hadas no existen

Nuestra historia  es como una ventana en primavera
que se abrió fácilmente y que se queda siempre abierta
aspirando los perfumes de un verano que se espera, pero parece que nunca llega
Los abrazos apretados contra el pecho
esa expresión,los labios  que nunca perderás
y frente a un capuccino, labios con espuma dulces y tan simples,como mis mordiscos.



 Se llama Alejandro.

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