domingo, 13 de febrero de 2011

aquel




Aquel nuestro camino que solíamos andar
donde las aves al mirarnos se ponían a cantar
los árboles aún se inclinan para verte caminar
y todo queda triste cuando ven que tú no estás.
 
Aquel señor, que nos deseaba que fuéramos dichosos
me quiso consolar cuando miró que yo me ahogaba entre sollozos
me dijo que tal vez mañana volverás
o que quizá algún día a mi lado estarás
será cuando entonces las flores que me vende
yo le vuelva a comprar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario